Carolina y Paula Caffarena: cómo dos hermanas trajeron de Inglaterra a Chile una innovadora propuesta para la infancia
Académicas, investigadoras y hermanas. Carolina y Paula Caffarena conocieron en Inglaterra una metodología que las marcó como madres y profesionales. Diez años después, lideran en Chile un proyecto que promueve el desarrollo infantil a través del juego, el movimiento y el deporte.
Lo que comenzó como una experiencia familiar durante sus años de estudio en Inglaterra terminó convirtiéndose en un proyecto que hoy acompaña a cientos de familias chilenas. Las hermanas Carolina y Paula Caffarena, académicas e investigadoras de la Universidad Finis Terrae, decidieron traer a Chile una metodología que conocieron mientras realizaban estudios de postgrado y que cambió su forma de entender el desarrollo infantil.
Carolina es Doctora en Educación, Máster en Neurociencia y Educación y educadora de párvulos. Paula, en tanto, es Doctora en Historia. Desde esa sólida base académica, ambas desarrollaron en Chile una propuesta que pone al niño en el centro del aprendizaje, utilizando el juego, el movimiento y el deporte como herramientas para potenciar su desarrollo.
La iniciativa nació a partir de una experiencia vivida en Inglaterra. Mientras realizaban sus estudios de postgrado, conocieron Little Kickers, un programa que les llamó la atención por su enfoque. “Yo llegué desde el lado de mamá. Nunca había visto un espacio donde niños tan pequeños pudieran jugar desde la imaginación. Era realmente enriquecedor”, recuerda Paula. Esa combinación entre experiencia personal y formación profesional fue clave para que decidieran implementar el modelo en Chile en 2015.
A diferencia de una escuela de fútbol tradicional, la propuesta no busca formar deportistas desde la competencia temprana. “Un niño entre los 18 meses y los 8 años no necesita entrenamiento, necesita jugar”, explica Carolina. “Lo que distingue al programa es la mirada de infancia. Entendemos cómo aprende un niño, cómo se motiva y qué necesita en cada etapa”. En esa línea, el foco está puesto en el desarrollo de habilidades motoras, sociales y emocionales a través del juego y la interacción.
Desde su experiencia como académicas, ambas advierten una brecha importante en Chile respecto a la primera infancia. “Todavía tenemos la mirada puesta en lo que necesita el adulto, no en lo que necesita el niño”, plantea Carolina. A su juicio, el sedentarismo infantil y la falta de hábitos saludables reflejan esa desconexión. “Formar estos hábitos implica tiempo, dedicación y un cambio de prioridades por parte de los adultos”, agrega.
Un proyecto que también transformó a sus creadoras
El impacto de esta metodología se refleja en distintos niveles. Desde la autonomía de los más pequeños hasta la confianza y el sentido de pertenencia en los mayores. “Muchos papás nos dicen: antes no se soltaba de mi mano y ahora juega, participa y se siente seguro”, comentan. Ese proceso, explican, se logra respetando los tiempos de cada niño, sin presiones ni sobreexigencias.
Pero el proyecto también ha significado una transformación para ellas. “Ha sido una experiencia de crecimiento muy grande. Trabajar entre hermanas implica desafíos, pero también un espíritu muy colaborativo”, señala Paula. En la misma línea, Carolina destaca el componente emocional de esta aventura compartida: “De alguna manera trajimos un pedacito de nuestra vida en Inglaterra y lo instalamos en Chile”.
Quienes quieran conocer más sobre el trabajo que desarrollan Carolina y Paula Caffarena, así como los programas y actividades de Little Kickers Chile, pueden contactarlas a través de Instagram en @littlekickers.cl, escribir al correo ccaffarena@littlekickers.cl