Bárbara Hernández, nadadora de aguas gélidas: “Es un tremendo honor poder representar a mi país y de cierta forma correr esta barrera de lo que la gente cree imposible”

La nadadora chilena hizo historia tras batir dos récords Guinness en la Región de Magallanes el pasado 27 de febrero, convirtiéndose en la primera mujer en nadar tres millas náuticas en más de cinco kilómetros, entre el Océano Pacífico y Atlántico. Además, logró romper el tiempo en velocidad de millas nadadas alcanzando los 15 minutos y tres segundos.

Por Francisca Irribarra Olivos.

La Sirena de Hielo -como bien es apodada Bárbara- volvió hacer historia en la natación, luego de alcanzar dos marcas legendarias en Cabo de Hornos, se convirtió en la primera mujer en nadar la distancia más extrema entre dos océanos, logrando un total de tres millas náuticas (5.556 metros) y triunfando en tiempo para la velocidad de millas nadadas alcanzando los 15 minutos y tres segundos.

Con tan solo 36 años, Bárbara Hernández es una deportista de alto rendimiento consolidándose en el año 2018 como número uno en el ranking mundial de aguas gélidas, licenciada en Psicología y con un magíster en la Universidad de Chile. Su reconocimiento a nivel nacional e internacional la han llevado a recorrer el mundo para poder practicar este deporte y poder especializarse en el nado a bajas temperaturas, también es conocida mundialmente como la Sirena del Hielo.

Desde sus redes sociales expresó su gratitud hacia su entrenador, Gabriel Torres, tras su triunfo en lograr esta histórica marca, “no fue nuestra Antártica, pero uno de los mares más peligrosos del mundo nos regaló la oportunidad y la tomamos, peleé brazadas y olas, mareo del mal y más olas, disfruté, jugué y flui”. 

Conversamos con la “sirena chilena”, quien ha logrado obtener tener reconocimientos y medallas para nuestro país, encontró en el nado una pasión que se nutre de la perseverancia de su arduo trabajo, por ello, una de las razones porque escogió este deporte fue por la dificultad, complejidad y para demostrarle al mundo que, aunque las condiciones sean extremas, ¡todo es posible!

¿Cómo te preparas para las bajas temperaturas del océano?

Hacemos un entrenamiento en piscinas normales con condiciones lo más controladas posible, también usamos piscinas temperadas donde metemos mucho volumen y paralelo a eso hay todo un entrenamiento que se llama aclimatación en aguas frías, o sea vamos a la Laguna del Inca en Portillo en plena Cordillera de los Andes, y hacemos nado en mar. Con esto vamos mezclando lo que son las bajas temperaturas con este entrenamiento mucho más físico y mucho más mental que se necesita para llegar a competir en hielo o entrar a los glaciares.

¿Tienes algún apoyo por parte del Comité Olímpico, Ministerio del Deporte u otro organismo?

Hay que definir cuál va a ser el apoyo del Ministerio del Deporte este año, así que estamos esperando ver el presupuesto, tengo además apoyo de una fundación y trabajo con algunas marcas a las que nos han ido ayudando año a año, sobre todo el último tiempo para poder ir cubriendo los costos de estos desafíos. A su vez, soy psicóloga entonces hay una parte que son los recursos que genero yo misma de acuerdo con mis charlas y a mi trabajo para poder costearle también el sueldo a mi entrenador.

¿Qué se siente ser una inspiración para las futuras deportistas en nuestro país?

Se siente una responsabilidad súper grande porque siento que no son solo nuestros rendimientos como deportistas sino también nuestra calidad humana en la cercanía que tengamos con la gente. Aprender que de cierta forma tenemos que construir y trabajar por los cambios que necesitamos, queremos y exigimos como deportistas, poder tener la oportunidad de hablar de las diferencias de género o de los roles, de cuán importante es poder motivar a esas futuras generaciones y a las presentes también, como poder mistificar que solo existe una etapa o solo una edad en la que uno puede luchar para construir lo posible.

Este año rompiste dos récords Guinness, cuéntanos tu experiencia y cómo fue tu preparación física para lograr este objetivo tuyo.

De hecho, los estamos postulando en el reconocimiento oficial, ya le vamos a mostrar a todo el mundo cuando llegue porque es un proceso largo. 

La preparación física fue súper ardua porque todo esto iba enmarcado en lo que iba a ser el nado en la Antártica, que lamentablemente se tuvo que posponer hasta enero del próximo año por temas del Covid-19, entonces son entrenamientos que empiezan a las 6:30 de la mañana con 3 horas y media de natación más una hora de pesas, se entrena de lunes a sábado, con un horario súper riguroso y es necesario cuidarse mucho en la alimentación y en el descanso, todas estas cosas van marcando la diferencia al momento de tener estos desafíos.

Aprender que de cierta forma tenemos que construir y trabajar por los cambios que necesitamos, queremos y exigimos como deportistas, poder tener la oportunidad de hablar de las diferencias de género o de los roles

¿Qué te motiva a realizar el reto de los siete mares?

Es un sueño dedicarte a tu pasión y hacer historia a través de ella, no solo como mujer chilena sino también como mujer sudamericana, o sea podría ser la primera persona sudamericana entre hombres y mujeres en alcanzar este desafío de los 7 mares, en donde tan poquitas personas alrededor del mundo lo han podido completar, entonces realmente es un tremendo honor poder representar a mi país y de cierta forma correr esta barrera de lo que la gente cree imposible.

¿Cuáles serán tus próximos desafíos como nadadora en aguas abiertas?

Mi siguiente desafío está en el marco de los 7 océanos, ahora en junio vamos por una clasificación de 8 horas a San Francisco para poder nadar en julio mi quinto océano que sería en el Canal del Norte, ir de Irlanda a Escocia (35 kilómetros) en aguas muy frías y con muchas medusas y dificultades. 

Luego de eso estamos pensando en poder marcar un nado en la isla Juan Fernández, ojalá poder meterme de nuevo en el circuito europeo de natación en aguas gélidas que se ha visto suspendido y con muchas variaciones también por el tema del Covid-19. Y ya iríamos con todo por la Antártica que esperamos que salga en enero 2023.

Mi siguiente desafío está en el marco de los 7 océanos

En una entrevista en El Mostrador explicaste que en un principio te disgustaba tu apodo como la “Sirena de Hielo” ¿Por qué no te gusta que te llamen así? ¿Cómo te gustaría que te llamarán y recordarán?

Yo creo que hay un malentendido, porque a mí sí me gusta que me llamen la Sirena de Hielo -se ríe-, es un apodo que me regaló la gente en la Región de Aysén en mis primeros glaciares en el 2014 y es un apodo que llevó con mucho amor. Lo que si me sirve para visibilizar por qué las mujeres siempre somos sirenas, estamos vinculadas al agua, y por qué los hombres siempre son los lobos o tiburones. De hecho, afuera me conocen como la Chilean Ice Mermaid y me gusta porque es una sirena ruda que nada en los glaciares, entonces le da una figura más mística, y también porque siento que esto se acerca a las niñas, sobre todo a las mujeres, todo esto bajo nuestros propios términos.

Me gustaría que me recordarán como una nadadora muy perseverante y cercana a la gente y creo que eso es mucho más importante que las medallas y los reconocimientos.

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